martes, 22 de noviembre de 2011

Competencias personales

En un entorno de oferta y demanda de empleo, donde muchos están dispuestos a cubrir unas pocas plazas, no son únicamente los conocimientos académicos los que determinan el éxito (la contratación) o el fracaso. Es necesario profundizar en lo personal, para averiguar qué es lo que nos diferencia, lo que podemos aportar que no pueden aplicar otros.




Es importante tener claro las habilidades que mejor nos definen, aquellas que nos harán distintos, y más aptos para el puesto que otros, a pesar de cotar con una experencia profesional y unos conocimientos académicos parecidos. Se diferencia entre ordinarias y extraordinarias. Las primeras saltan a la vista, nosotros las conocemos, y hacemos gala de ellas. Las competencias extraordinarias surgen en momentos de verdadera necesidad, muchas veces sólo salen a relucir en momentos críticos, y aunque son más decisivas a corto plazo, son más dificiles de ver.

Debemos profundizar en nuestra personalidad para encontrar los rasgos que nos facililitan estar mejor preparados ante posibles necesidades. Sabremos qué es importante al trasladar una actitud cotidiana al entorno laboral del que queremos formar parte.

Para ver fácilmente nuestro mapa de competencias personales, se ha puesto a disposición una tabla:


Tras hacer dos cálculos, uno referido a mis competencias personales, y otro en relación a lo que yo puedo aportar al puesto de trabajo tendríamos una visión clara de lo bien o lo mal que encajo en el puesto de trabajo, según mi personalidad.

Siempre debemos plantearnos de qué forma somos aptos para el puesto, qué podemos aportar, y qué se nos exige, más allá de una titulación.

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